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¿Vacaciones en época de crisis sí o no? Hace unos días hice una pregunta en mis historias de Instagram, y su resultado me confirmó lo que estoy viendo a mi alrededor.

La pregunta era: ¿Estás de vacaciones o sigues trabajando?

El 100% de las respuesta fue para decir que siguen trabajando.

Y es que este mes de agosto, de un año tan «especial» como está siendo este 2020, es un agosto muy raruno. Por lo menos así lo estoy viendo yo en mi alrededor, en mis clientes y en mi misma.

Hay de todo. Hay quién se ha cogido unos días de vacaciones, quién ha cogido varias semanas, quién está trabajando al 50% y quién no se ha cogido vacaciones y está trabajando al 100%. ¿Y sabes una cosa? Todas las opciones son perfectamente válidas.

¿Vacaciones sí o no?

Lo mejor, es que hagas lo que te pide tu cuerpo y tu mente. No delegues esa decisión en lo que deberías hacer, o en lo que hace la mayoría.

Nadie mejor que tu puede tomar esa decisión. Tu eres quién mejor conoce cómo está en estos momentos tu negocio, y qué es lo que necesitas ahora mismo: Parar o continuar.

La situación actual nos está afectando a todos, de una u otra manera. Por lo que cada uno debe valorar si es factible que pare su producción y descansar, o seguir a tope y no parar máquinas.

Algo importante a tener en cuesta es que si ya has parado tu producción durante los meses de confinamiento, quizás tu negocio necesite seguir facturando, por lo que no es factible coger vacaciones.

E igual de importante también, es valorar cómo te encuentras tú. ¿Cuál es tu nivel de cansancio físico y mental? ¿Podrás mantener el ritmo los próximos meses sin descansar?

La vuelta del verano va a ser intensa.

Estrategias en tiempos de crisis

Se vienen curvas. Curvas grandes, y ahora es el momento de prepararnos. De preparar nuestro negocio, y prepararnos nosotros con una buena ración de «biodramina» para no marearnos con las curvas.

No, no quiero transmitir miedo, ni negatividad. Pero sí realismo.

Lo importante es actuar y a ser posible, hacerlo con tiempo. No quedarnos esperando a ver qué pasa, porque si esperamos, quizás luego sea demasiado tarde.

Sí que tenemos que entender la situación que estamos viviendo, y sobre todo, intentar prever cómo nos va a afectar a cada uno de nosotros. Y desde esa previsión, pensar en varios escenarios posibles con los que nos podemos encontrar:

  1. Escenario muy malo
  2. Escenario malo
  3. Escenario medio
  4. Escenario bueno

Y a partir de ahí diseñar una estrategia para cada uno de esos escenario. Pregúntate:

  • ¿Cuál sería la peor situación para mi negocio que me puedo encontrar?
  • ¿Cómo voy a identificar ese escenario?
  • ¿Qué puedo hacer para prevenir llegar a él?
  • ¿Qué puedo hacer para salir de esa situación si no consigo evitarlo?
  • ¿Necesito aumentar mi cartera de clientes, aumentar mis precios, reducir mis costes, modificar mi estructura de servicios o cartera de productos, cambiar la estrategia de precios, hacer promociones especiales, buscar financiación externa, ……?

Lo que conseguirás es tener varios planes preparados. Y según se vayan dando las circunstancias con el paso de los meses, tu estarás preparado para actuar rápido y con agilidad.

Y si necesitas hacer un plan de contingencia para estar más preparado aún, en este post que escribí en pleno confinamiento, te cuento cómo puedes crearlo.

Mis semi-vacaciones en época de crisis

Si no te has ido de vacaciones, y sigues al pie del cañón, pero no tienes el mismo volumen de trabajo que en otras épocas del año, es el momento ideal para revisar la estructura de tu negocio, y diseñar las estrategias que podrás seguir en los próximos meses.

Es el momento de analizar, pensar y ser creativo.

Yo no he parado del todo. Pero sí que estoy a medio gas. Lo cierto es que este año para mí ha sido un año de mucho trabajo. He estado ayudando a muchos emprendedores a crear sus estrategias, y a adaptarse a los cambios del mercado, por lo que necesito un poco de descanso, pero siento que no puedo parar del todo. Porque, cómo te decía antes, es el momento ideal para preparar lo que viene, y ahora, no puedo dejar en la estacada a los emprendedores que confían en mí y necesitan de mi acompañamiento.

Así que he optado por combinar trabajo y vacaciones. Estoy haciendo unas semi-vacaciones.

Estas últimas semanas, estoy entre sesiones con clientes, juegos con niños, paseos por la naturaleza, lecturas al sol, y alguna que otra siesta (adoro las siestas de verano….). Y también estoy aprovechando para trabajar en mi negocio. Mucho análisis y mucho pensar. Pensar en mi negocio, y pensar cómo puedo ayudar a mis clientes a capear el temporal que viene en camino.

Mis sensaciones

Lo cierto, es que estoy preocupada.

Me preocupa mucho lo que está por venir, y lo que nos va a suponer a nivel económico y laboral. Creo que no estamos siendo del todo conscientes de la situación. Todo apunta a que volveremos a estar confinados, y son muchos, los que creen estar recuperando su antigua normalidad, esa que ya no va a volver.

Cada vez es más evidente la necesidad de reinvención y de la transformación de los empleos y las empresas.

Pero yo, en términos generales, no estoy viendo esa reacción tan necesaria. Sí que hubo un movimiento muy importante durante el confinamiento, pero ahora siento que lo que vivimos durante aquellas semanas, esa necesidad de cambiar que se respiraba y de la que todos hablábamos, una vez y hemos salido a la calle, nos hemos tomado unas cervezas en las terrazas o hemos podido ir a la playa, han quedado en el olvido.

¿Qué opinas tú? ¿Cómo lo estás viviendo?

Si necesitas ayuda para definir tu estrategia para los próximos meses, puedes reservar una consultoría de 90′ conmigo y te acompañaré a crear tu plan de acción para enfrentar la crisis económica.

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